domingo, 17 de febrero de 2008

Viena

Este fin de semana le ha tocado el turno a Viena. Bueno mejor dicho a Riccardo... pobre le he invadido la casa ;-)

Y lo primero que me encuentro nada más amenecer es... la nieve!!! quién me iba a decir que tendría que llegar hasta Viena para ver nevar. La verdad es que siempre es bonito ver caer los copos de nieve encima del negro asfalto. Eso sí, la nieve muy bonita pero el frío que hace también es reseñable. Creo que todo el fin de semana estuvimos bajo cero, aunque preferí no comprobarlo por mí misma.

La verdad es que Viena es una ciudad que me ha sorprendido bastante. Siempre tienes la imagen de la ciudad con sus palacios, princesas (aunque yo no soy mucho de Sisi y esas cosas), jardines y parques, todos bien arregladitos y sumamente decorados. Todo vale la pena visitarlo y como la ciudad es tan grande, obviamente a mi no me ha dado tiempo, así que tendré que volver, jejeje.

Además de pasarnos el día paseando entre las calles de Viena, descubriendo cafés con encanto como el Leopold Hawelka de 1939, también he tenido tiempo de asistir a un concierto en el Musikverein de Viena (teatro donde se celebra el concierto de año nuevo).

Como no, también hubo tiempo de probar la auténtica tarta Sacher (de verdad, está tan buena como dicen) hmmmm una delicia para los paladares de los adíctos al chocolate como yo.

De todas maneras un fin de semana no llega para visitar toda la ciudad y mucho menos disfrutarla. Una de las cosas que me he qeudado con ganas de ver es el Danubio, y la Hundertwasser de Viena (al menos para poder compararla con la Waldspirale que tenemos en Darmstadt). ASí que no me quedará más remedio que volver...

De momento me tendré que conformar con lo que he visto, aquí va un pequeño resumen.



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1 comentarios:

Anónimo dijo...

jeje... bonitas fotos y bonito diario. me gusta tu blog

hasta la próxima, Riccardo