domingo, 7 de noviembre de 2010

Japon - Tokio

Hoy seguimios en Tokio. Esta vez toca visitar el centro y con ello el Palacio Imperial. Lo que pasa es que el palacio sólo está abierto 2 días al año y claro está, hoy no es uno de ellos jejeje. Así que es su lugar visitamos el Jardin del palacio imperial que tampoco es poca cosa. Es enorme y puedes pasar perectamente el día entero allí. Tienen muestras de todos los árboles y plantas de toda la región además de estanques con carpas japonesas (me han hecho mucha gracia porque parecía que tenian cejas y nariz jejeje).

Depués de pasar toda la mañana paseando y haciendo fotos a los árboles ;-) ibamos caminando hacia la zona de la lonja de Tokio para comer sushi cuando al entrar en la estación central descubrimos una marea de gente que desaparece de repente por unas escaleras mecánicas. La razón, un mercado de delicatessen en el subterráneo de la estación donde tenían comida preparada (japonesa claro) y pasteles a montones!!!! con lo cual la idea de ir hasta la lonja de desvanece en un periquete. Yo me quedo ensimismada delante de los pasteles, pastelitos de todos los colores y sabores. Además descubro los pastelitos de Nobita!!! esos que se come para merendar cada tarde con Doraimón jajaja. Puedo asegurar que para comer toco una arroz, pescado y verduras hervidas, pero de postre... pastelitos de Nobita (Doraykis)!!!

Por la tarde vamos a visitar un templo budista en la zona de Asakusa. El Senso-ji es un templo de 1950 en el que se supone los fieles van a a rezar sus plegarias. Sin embargo, parecía más un centro comercial y de ocio más que un templo. Estaba lleno de gente (japonesa y estranjeros) haciendose fotos y comprando souvenires que se venden incluso dentro del templo. Lo más curioso es que como supersticiosos que son los japoneses, a la entrada del templo hay unas cajas de metal llenas de palitos que mueves hasta que te sale uno. Entonces miras la palabra y buscas su cajoncito correspondiente, entonces sacas un papelito de él que puede ser de buena o mala suerte (a mi me tocó buena ;-) A parte de la visita al templo, el barrio merece la pena, ya que está lleno de tienditas de kimonos, cortinas japonesas, vajilla... el ambiente es muy animado y local.

Para acabar el día y aunque es domingo, vamos al barrio de Shibuya para ver la parte más moderna de Tokio y sobre todo el paso de cebra famoso que sale en las peliculas donde se ponen en verde 5 semáforos a la vez cubriendo todo el cruce de gente que va de un lado para otro. Estar en este barrio es como estar en un desfile de moda con estilos diferentes. La gente (o mejor dicho los jovenes, porque no creo que pasen la veintena) van super arreglados cuidando hasta el más minimo detalle. Hay de todo, desde los clásicos con traje, hasta las lolitas, góticos etc... lo mejor de todo es qeu al haber tanta gente también hay muchos sitios donde cenar. Asi que al final probamos un restaurante de noodles donde la cola se hace fuera del restaurante delante de una máquina expendedora de tickets con la comida que eliges. Así una vez dentro no tienes que pedir, sino que le das el ticket al camarero y ya está. Y si, si cuando entras hay gente esperando para ser sentada, te toca esperar otra vez y claro esta vez no te puedes ir porque... ya has pagado en la máquina!!!! de todas formas los japoneses comen a una velocitad de vértigo, lo pierden un minuto ni siquiera para comer (supongo que por eso son tan eficientes, no?),asi que no sueles esperar mucho hasta uqe te sientan.

Mañana más, terminaremos con Tokio y nos iremos hacia Nikko (ciudad al norte de Tokio donde hay una colección de templos declarados por la UNESCO como patrimonio histórico).

P.D me está costando un poco descragar las fotos, pero mañana intentaré colgar algunas.

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